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Intoxicación en Pringles: apuntan a una contaminación cruzada

La investigación para determinar qué provocó el brote de gastroenterocolitis que afectó a decenas de personas en Coronel Pringles continúa en marcha. Mientras las autoridades sanitarias aguardan los resultados definitivos de los análisis realizados sobre pacientes y alimentos, el Municipio anunció que impulsará capacitaciones y campañas de prevención para promover una manipulación segura de los alimentos y evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.

El episodio ocurrió tras una venta solidaria de pollo a la parrilla, chorizos y ensalada organizada para recaudar fondos destinados al tratamiento médico de Luz Clarita, una niña de la ciudad. Horas después de consumir el menú, numerosas personas comenzaron a presentar síntomas compatibles con una intoxicación alimentaria, entre ellos diarrea, vómitos, fiebre, dolor abdominal y dolores musculares.

Desde el sistema público de salud informaron que el Hospital Municipal atendió a 18 personas, de las cuales tres permanecieron en observación preventiva: dos adultos durante 24 horas y un menor con antecedentes médicos por 48 horas. Todos evolucionaron favorablemente y recibieron el alta. No obstante, en un relevamiento inicial realizado junto a los servicios privados de salud se estimó que el número total de afectados superó las 40 personas, con 31 consultas registradas entre ambos sectores durante las primeras horas del brote.

Las autoridades activaron de inmediato los protocolos sanitarios, realizaron decomisos preventivos de los alimentos remanentes y tomaron muestras tanto de los pacientes como de los productos secuestrados por el área de Bromatología. Parte del material es analizado en Coronel Pringles y otra parte fue enviada a laboratorios de Bahía Blanca y de la Región Sanitaria.

Los estudios aún no permitieron arribar a una conclusión definitiva. Según explicó el secretario de Salud, Luis González Estevarena, los primeros resultados son parciales y la principal hipótesis apunta a una posible contaminación cruzada durante la preparación de los alimentos, aunque todavía resta conocer los análisis finales para confirmar el origen del brote.