REGIONAL

Destinos bonaerenses para disfrutar de la producción local

Si te gusta recorrer la provincia de Buenos Aires, conocer los paisajes, comidas y costumbres de cada zona, hay algunas localidades que se destacan por su producción local. Se trata de pueblos ubicados al sudoeste bonaerense que reciben a turistas con circuitos de productos regionales que se volvieron emblemáticos y proponen experiencias únicas.

La Subsecretaría de Turismo bonaerense propone dos destinos bonaerenses para disfrutar del campo y la producción local de trufas, quesos, chocolates y arándanos: manjares que ofrecen Coronel Suárez y Pigüé, ciudades que «otorgan sensaciones únicas al viaje».

Arándanos y chocolates en Coronel Suárez

En la localidad de Coronel Suárez, a pocos kilómetros de Sierra de la Ventana y Monte Hermoso, se puede disfrutar del Sendero Azul, una empresa familiar que inició su actividad en el año 2.000 con una plantación de arándanos. En aquel entonces, a raíz de condiciones meteorológicas adversas, tuvieron que reinventarse.

En esa chacra se organizan visitas guiadas y comercializan sus productos mediante el sello “Hecho en Suárez». Además, en la localidad bonaerense también se puede disfrutar de un rico chocolate en Baum, emplazada en la esquina de Sarmiento y Lamadrid.

Se trata de otro emprendimiento que debió reinventarse tras la pandemia: pasó de ser un restaurante a convertirse en la fábrica de chocolate con mayor potencial de la zona.

En la Tienda de Chocolates Baum hay productos 100% cacao y 0% azúcar, chocolates en rama, chocolates con pimienta y nuez moscada, con frutos secos y rojos, con cogñac o menta, blanco, negro e incluso con cereales.

Saavedra, tierra de trufas y quesos

Desde Pigüé a Saavedra, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, por el circuito serrano se pueden apreciar diversos paisajes y saborear manjares exclusivos con sabores locales. Un ícono de la región se produce en la localidad de Espartillar: la trufa negra. Reconocida por su increíble propiedad aromática es principalmente producida en este pueblo de 800 habitantes.

En 2016 Trufas del Nuevo Mundo obtuvo su primer hongo y al año siguiente comenzó la cosecha. Desde aquel momento se multiplicó la producción y en 2020 inició exportaciones a Francia, España, Estados Unidos y Dinamarca.