Presencia montermoseña en el acto de la Militancia en el Estadio Único
El kirchnerismo celebró los 50 años del retorno de Perón al país con un acto en el estadio Diego Armando Maradona de La Plata, donde Cristina Kirchner fue la figura estelar. El diputado provincial Alejandro Dichiara, junto a compañeros y compañeras de la sexta sección electoral, acompañaron a Cristina y celebraron el Día de la Militancia.
La masiva convocatoria no dejó dudas de que la vicepresidenta continúa siendo la principal conductora del peronismo. Durante el acto, le entregaron una camiseta de la selección argentina con el 10 en la espalda y el nombre de «Cristina».
Las largas filas de militantes arribaron por avenida 32 desde las 16hs en la calurosa tarde platense, con el objetivo de «ver a Cristina», «escuchar qué dice», «para apoyarla», o el más concreto «que nos saque de este pozo».
En su mayoría, fueron grupos organizados los que enfilaron hacia el festival militante.
Cristina Kirchner insistió en la necesidad de trazar acuerdos, incluso sobre el aspecto securitario -los gendarmes al Conurbano y que las fuerzas de seguridad respondan a las autoridades civiles.
Adentro, el estadio era una auténtica fiesta peronista. La popular local fue copada por La Cámpora. Tanto la previa como el festival tuvieron una organización al detalle, ya en junio pasado Máximo Kirchner había sentado postura en una reunión del PJ bonaerense: mística ante todo.
La larga espera para la figura estelar se llenó además con un recital de La Mancha de Rolando, en un revival de 2011 en el que su cantante se encargó de recordar a Amadou Boudou. Luego, Néstor Kirchner apareció en un video que cerró, por su puesto, con Diego Armando Maradona: «Voy a seguir cristinista hasta los huevos», expresaba en 2016.
Entonces, sonó el himno y apareció Cristina Kirchner. Se subió a la tarima y lanzó: «Que nadie venga a explicarnos a los peronistas lo que es la libertad y lo que es la democracia (…) con la democracia no se pudo ni comer, ni curar, ni educar, pero sí se pudo vivir. Para comer, para educarse y curar primero hay que estar vivos».
La vicepresidenta se refirió al intento de asesinato en su contra y dijo que ningún partido político puede aceptar lo sucedido, «sería retroceder a etapas pre democráticas». Además, habló de la «deuda en materia de seguridad» ciudadana, en un pasaje aplaudido por el público.
A lo largo de poco más de una hora, la mandataria habló además del partido judicial, los golpes de Estado en América Latina y hasta mostró un gráfico sobre la dinámica del salario en Argentina, todo en el marco de una suerte de festival militante pos moderno.
También marcó agenda y advirtió que «la pos pandemia viene muy fulera». «Defendamos nuestros recursos naturales, la hidrovía, Vaca Muerta», indicó en relación a las disputas geopolíticas venideras en las que «no podemos incidir» y en donde Argentina presenta «condicionantes que requerirá que todos tiremos para el mismo lado».
«Las elecciones se pueden ganar», aseguró al mismo tiempo que recordó que cuando Perón volvió al país luego de largos años de proscripción, «él no quería ser presidente». La frase se completa con lo que dijo días atrás: «Haré lo que tenga que hacer para que el pueblo recupere la alegría».

